Ya han pasado las 9000 noches, ya es momento de que despiertes, ya es momento de abrir los ojos y comenzar a ver, pues ya has aprendido a ver las cosas de una manera distinta de una manera menos clara y mas irreal, de una manera que solo pocos han aprendido, puesto que la venda de la intriga y desesperación por no saber en qué sendero caminar, los cubre en su totalidad. Ya han pasado las 9000 noches de múltiples identidades, de unas cuantas respuestas a un sinnúmero de preguntas, de horas de espera sin el arribo de aquella palabra, aquella que atenúa el dolor, el dolor a la impaciencia y a sus nocivos efectos.
Ya han pasado las 9000 noches, ya es momento de que despiertes, ya es momento de abrir los ojos y comenzar a ver, pues ya has aprendido a ver las cosas de una manera distinta de una manera menos clara y mas irreal, de una manera que solo pocos han aprendido, puesto que la venda de la intriga y desesperación por no saber en qué sendero caminar, los cubre en su totalidad. Ya han pasado las 9000 noches de múltiples identidades, de unas cuantas respuestas a un sinnúmero de preguntas, de horas de espera sin el arribo de aquella palabra, aquella que atenúa el dolor, el dolor a la impaciencia y a sus nocivos efectos.
Esas eran las palabras que cada mañana veía venir de mi primera taza de café, nuestra comunicación como ella, cuando se quedaba inerte por algún momento, fría y sin sentido, o al menos sin sentido para mí. Pretendía ver en mí cambio alguno, pero yo optaba por no escuchar, preferí seguir caminando por aquella calle obscura y desolada de mi imaginación vaga, solo por una noche, solo por unas noches más.
//alex
Las 9000 noches
Autor: Luis Omar Lopez Cruz
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Cuento publicado el 09 de Mayo de 2019
Esas eran las palabras que cada mañana veía venir de mi primera taza de café, nuestra comunicación como ella, cuando se quedaba inerte por algún momento, fría y sin sentido, o al menos sin sentido para mí. Pretendía ver en mí cambio alguno, pero yo optaba por no escuchar, preferí seguir caminando por aquella calle obscura y desolada de mi imaginación vaga, solo por una noche, solo por unas noches más.
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