El día resplandecía, el sol estaba hermoso, la
primavera estaba florida. El joven estaba sentado
en la grama esmeralda y se consumía de amor
por ella. Con el consentimiento de Jupiter se
convirtió en un hermoso clavel que llegó al
corazón de su amada que lo tiñó de rojo grana.
Y el clavel se hizo inmortal.
//alex
Cuento publicado el 08 de Enero de 2012
primavera estaba florida. El joven estaba sentado
en la grama esmeralda y se consumía de amor
por ella. Con el consentimiento de Jupiter se
convirtió en un hermoso clavel que llegó al
corazón de su amada que lo tiñó de rojo grana.
Y el clavel se hizo inmortal.
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